Mujeres con pañuelo

Quiero llorar sin nadie el resto de la noche. (Rafael Alberti, “El Adefesio”) Van andando entre las palomas de la plaza grande de la ciudad de Buenos Aires, comentando entre sí, la voz dejada tenuemente, adormecida, el precio de la fruta, del pescado o de esa nueva bebida refrescante, el sueldo del marido que no […]

Agua

El orín en las flores de hojalata adquiere un tono líquido, asesino de manos, de relojes, de banderas de vidrios reflejadas en las fuentes. Abrid compuertas dando paso al aire impuro en las olas grises como témpanos abiertos en la flor del manantial. Muerte… Muerte. El amor subiendo a flote. Silencio; ved el agua, madre […]

La fuga transparente

La fuga transparente con la muerte pisando las cinturas. Son tres sombras sin voz, tres rosas desangradas en el alba; son humo, son neblina, son cadena –eslabones de grito–; son tres pozos de sed verde infinita en la noche sin limite. En éter se derrama por el cielo; se les duerme la luna entre algodones…

Muerte vertical

Vertical. Vertical me muero solo. La brisa juguetea –mariposa– con los pábilos consumidos, negros. Horizontal te sueño tal la noche. Arrecife lejano son tus brazos, coral inalcanzable, fugitivo, bahía perfumada, Colibrí en torno de tu cuerpo blanco soy. Como náufrago busco tierra firme. He inundado el océano de espermas sucumbiendo a tus manos en ojiva. […]

Cuchilladas de sal sobre los ojos

Cuchilladas de sal sobre los ojos cerrado. Duerme el día (duerme el sueño sagrado del océano). Revientan palomas como nubes de susurros. Seguir, seguir… Seguir siglos de sed saciada hasta en el tallo de la flor –escapando a la sed ocre de arcilla–. Dibujar el perfil de los naufragios. Si nadie sueña ya con la […]

Fuego

En el vientre vacío de la noche va entregando la llama sus adargas silenciosas, doradas; cual amante extinguiéndose en sórdida pasión. Esos dedos ardientes que hieren con su luz la oscuridad se vuelven signo eterno del absurdo y la noche, de pronto, se desangra en cenizas color rosa.

Silencio

Y al fin reina el silencio. Pues siempre, aun sin quererlo, guardamos un secreto. (G. Celaya) Nada el mediodía (mudas olas de oro). Van callando gritos, mentiras, deseos. Los sueños de seda se rasgan la luz. Cantan las hormigas, muertas de esfuerzo. ¿Dormirán los labios? (secreto inasible). Se me caen las hojas en tropel. Bordeo […]

Lluvia obstinada

Lluvia obstinada que apedreas mis cristales sin cesar. Tantas cosas me recuerdas… El silencio en la ciudad entrado ya el otoño. El silencio en su palabra y sus piernas que no andan. El sonido que no suena de un amigo que no llega, y el poema del poeta que no brota, que se muere. Lluvia […]

Son las lluvias

Son las lluvias, las primeras lluvias del invierno las que han dejado tan frío mi jardín. En él he sentido esta tarde la tristeza y la agonía, y a través del agridulce olor de la tierra he podido entrever de nuevo la senda solitaria del estío. El invierno que se acerca ha mantenido oscuro esta […]

Luminosa la noche

Luminosa la noche transcurrida, cuando al alba de nuevo me penetra. Aristócratas hablándome de amor y poesía, de tristeza y de Dios. Aristócratas diciéndome poemas absolutos y versos sin fronteras. Y de pronto, el único resquicio insatisfecho quedó inundado de ti. Apareciste. Jovial y amante a la vez. Reflejada en el iris de mis ojos […]