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Sin darnos cuenta

Todo el metal de la vida
resplandecía en sus ojos,
todo el óxido arraigado
oscurecía los míos.

                        Sin darnos
cuenta

de los bajorrelieves
   las yuxtaposiciones
   los claroscuros,

del pulso conquistado tras la larga noche
de asedio
         brotó la alquimia.

Hubo saqueos, muertes violentas, suicidios,

soledades.

         Retroceder 
es imposible, sólo avanzar
se podía
        ...A nuestra espalda,
               abandonadas,

inertes yacían nuestras vidas.

Publicado enPoemarPoemar 8

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