Buscando mar, en mar de aires
ÓSCAR VITALLER

NO creí nunca que yo, hombre de tierras profundas,
pudiera amar el mar de lejos. Cuando el corazón
se desborda, semeja el crepitar azul de sus ondas saladas.
No creí nunca que mi carne, de polvo amarillo, temblar
pudiera, ante el sueño remoto de sus peces conmovidos.
No creí nunca que mi sombra fuera capaz de huir
y marchar lejos, muy lejos, a buscar sirenas marinas
en un océano de nubes, en un océano de aires.

(Inédito)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.