Saltar al contenido

Claves para una dicha

A Juan Enrique Espinosa

ES fuerza disponer tranquilo para lo que empeña
y luego, celebrar la armonía, a pesar de aquello terrible
que brota de los parajes destruidos.
Delante de un fuego de ácidos ¿qué conozco?
Toda ansia se anula sobre a tierra infecunda.
En un aire pesado, el ímpetu se ahoga y nada
en aguas turbias nada.
       Sin embargo, he tenido que cerrar la ventana,
porque el fogoso caudal de mediodía
colmaba el, ay completo, corazón mío.
¡Bebamos del licor de ambrosía! en cualquier noche.
En la noche que nos lleve a una orilla,
donde contemplemos la mansa mar hasta la hora
de otro ocaso más en la memoria.

(Inédito)

Publicado enPoemarPoemar 5

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.