Mis poemas

Mis poemas renacen escarchados de pena en la soledad que me pierde, en la soledad que me llena. Y en este silencio de lágrimas recuerdos de mar me rodean, olores de playa se quiebran en mis manos… manos vacías, insatisfechas.

Desperté

Desperté de la agonía —musa silenciosa—. Abrí de par en par mis entrañas —poemas enamorados—. Me fui al mar; y allí como una ola rompió mi alma.

Llueve

Llueve. —Melancolía reina— Las gotas se tornan en rosas abiertas. Llueve. —Melancolía reina— El gris de la tarde tu imagen me acerca y en tus ojos se beben mis ojos la tierra. Llueve. —Melancolía reina— Llueve tu lluvia sobre mis poemas.

Quisiera

Quisiera cazar al vuelo tu mirada de seda. Quisiera encumbrarte sin manos, acunarte en mis venas y en mi sangre llevarte como a la vida se lleva. Quisiera retener un instante tu sonrisa abierta y jugar con tu pelo como la brisa juega. Quisiera ser en ti siempre… como siempre quisiera.

Todas las noches

Todas las noches esparcen sus sueños. Todas las noches te buscan mis manos, te llama mi cuerpo. Todas las noches tu imagen se envuelve y casi te siento. Todas las noches me digo callado: Duerme. Todo es un sueño.

La primavera

La primavera se acerca. En sus manos florecen mil rosas frescas. La primavera se acerca. Tu corazón reverdece, mi sangre despierta. La primavera se siente y su aliento nos trae olor a violetas, olor a azahares, amor… y poemas.

Un poema

Un poema es un deseo que rompe dentro de mis venas; una gaviota libre en una playa desierta; una voz que me empuja, una voz que me llena. Un poema son los besos azules que tus labios crean; es tu alma de nieve soleada, fresca.