Saltar al contenido

Te conozco en la mirada…

Te conozco en la mirada.
Sé la intención que traes por los alto de las nubes.
Sé que eriges, en el cielo, con tus dichos, la belleza.
Te conozco en la mirada.
Enarbolas al viento tus férvidas inquietudes
para arrebatar las palabras más superfluas y someras.
Te conozco en la mirada.
Te adentras en un antro sin linde
con todo el ímpetu atávico,
que exhala promesas ocultas,
de tus labios.
Te conozco en la mirada,
vacía de símbolos inútiles,
erizada
y plena de tersura,
por lo alto de las nubes,
en tus pupilas.
Te conozco en la mirada,
cuando el pudor deshoja la albura
de tus páginas, y cuando, al cielo,
alzas el prisma, de un tul esmaltado,
con el que tus manos
construyen
la grafía dorada de un sueño.
Te conozco en la mirada.
Basta tocar tus pupilas
por lo alto de las nubes, en la tierra,
para saber la intención que traes
cuando eriges, con tus dichos, en el cielo, la belleza.

Publicado enPoemarPoemar 1

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.