Saltar al contenido

Gime el viento

GIME el viento, con un lamento perdido.
Empuja todo lo que a su paso atranca,
Una lluvia menuda, dominada,
acompaña su orgía violenta y oscura.
El día, apagado, parece ofender las calles;
que lánguidas y profundas son una amenaza quieta;
que se pierden donde nacen,
que se encuentran donde empiezan.
Las nubes, como un viaje de regreso,
ensucian el azul infinito
con colores de poetas de otros tiempos.
Con su viaje rápido, sin miedo;
hacen la noche interminable,
consiguen el día ciego.
Como una flota de cuerpos invisibles
traspasan la tierra de afuera hacia dentro.
Las flores tímidas e indefensas
lloran al compás del viento largo,
y lloran su inocencia, rotas por el quebranto.
Publicado enPoemarPoemar 1

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.